CEPILLARLE LOS DIENTES AL PERRO
¿Por qué no enseño a utilizar el “focus en la comida”?
(con “focus en la comida” se indica el comportamiento aprendido de mantener la mirada fija en el recipiente que lleva los trozos de comida que usamos como premios durante el entrenamiento).
Hace tiempo, empecé a trabajar con Baku con el objetivo de prepararlo para manipulaciones relacionadas con la boca, como por ejemplo cepillarse los dientes.
Empecé enseñándole a mantener en la boca un target, un tubo rígido de goma.
Yo sujetaba el tubo, Baku venía y se apoyaba en él, estrechándolo en la boca, y yo hacía las manipulaciones.
Baku mantenía una posición muy buena para cepillarle los dientes, ya que tenía la boca ligeramente abierta y quieta alrededor del target.
Había pensado utilizar ese comportamiento de “morder el tubo” como señal de consentimiento, porque a Baku le gusta mucho mantener objetos duros en la boca y morderlos, así que me pareció una buena idea y algo fácil para él.
Pero tengo la mala costumbre de no dejar nunca de observar y de darle vueltas a las cosas, da igual que se trate de ideas que me han surgido a mí. 😊
Unas cuantas sesiones y abandoné el tubo, en parte por la misma razón por la que, en el Adiestramiento Colaborativo, no utilizamos el focus en la comida.
Si se utiliza el focus en la comida, lo que ocurre en la práctica es que el perro mira fijamente el recipiente con los trocitos de comida y, mientras siga mirándolo, podemos proceder con la manipulación: se utiliza el mirar fijamente como señal de consentimiento.
PROBLEMA
Cuando se ve sometido a un acontecimiento estresante, el individuo pone en práctica una serie de estrategias, denominadas estrategias de afrontamiento (coping). Las estrategias de coping pueden ser diferentes y una no excluye la otra.
Hay estrategias que llevan al individuo a ignorar literalmente el acontecimiento, por lo que el sujeto no consigue relacionarse con ello y lo evita; hay estrategias que le permiten mitigar el impacto emocional del acontecimiento, y estrategias que el individuo pone en práctica para afrontar el acontecimiento, modificando la situación o limitando la fuente de estrés.
Algunas estrategias son adaptativas y otras no. Si una estrategia permite al individuo sentirse mejor y así le proporciona herramientas para afrontar mejor el acontecimiento, para vivirlo mejor, para adaptarse mejor a la situación, entonces es adaptativa. La evitación puede no ser una estrategia adaptativa.
¿Qué tiene esto que ver con nosotros? Mucho.
A Baku le gusta muchísimo morder y mantener objetos en la boca, preferentemente objetos/pelotas de goma dura.
Cuando está estresado, Baku recurre a lo de morder objetos. Se sirve de lo de morder para sentirse mejor y reducir el impacto negativo del estrés, para poder hacer frente a determinadas situaciones y también en caso de que quiera evitar una situación.
Cuanto más estresado esté, más fuerte morderá, más firmemente mantendrá el objeto y con más fuerza cerrará la boca.
Además, en situaciones de estrés, a Baku le cuesta mucho soltar el objeto que haya cogido (y yo, desde luego, no se lo pido).
En los cuidados cooperativos, el animal aprende a utilizar un comportamiento como señal de consentimiento para indicarle a quien esté realizando la manipulación si puede empezar, y continuar, o no. Si el animal exhibe el comportamiento significa que la manipulación puede continuar, mientras que, si el animal deja de mostrar ese comportamiento, la manipulación debe detenerse de inmediato. De este modo, el animal tiene pleno control de la situación y es libre de elegir en todo momento.
El problema que me planteo es:
si la señal de consentimiento es un comportamiento como, por ejemplo, “mantener el tubo en la boca”, ¿cómo sé si el perro está manteniendo el tubo en la boca porque quiere, porque me está dando su consentimiento para continuar, o si lo hace porque no puede hacer otra cosa?
Porque si Baku está bajo estrés, Baku muerde objetos, y le cuesta soltarlos. Evidentemente, yo conozco a mi perro y sé distinguir entre cuando muerde por puro placer y está sereno y cuando muerde bajo estrés, pero sigo planteándome el problema. Porque la señal de consentimiento no debe tener zonas grises, debe ser fiable, debo poder contar con ella y el perro debe poder contar con ella, y no quiero que Baku permanezca agarrando el tubo ni un solo instante de más, si eso no es lo que quiere. En el Adiestramiento Colaborativo no se trabaja en ese estado emocional.
Seguir utilizando este tipo de comportamiento (morder el tubo) me ayudaría sin duda a mantener a Bakú quieto en esa posición, incluso en situaciones de estrés, pero ¿seguiría teniendo su consentimiento? ¿Y a qué precio?
Siendo que la libertad de elección está a la base del trabajo que hago con las manipulaciones, y no solo con ellas, no puedo evitar interrogarme sobre estos aspectos.
“Paradójicamente”, estoy convencida de que el comportamiento de consentimiento tiene que elegirse de forma que al perro le cueste menos salirse de él que mantenerlo. Solo entonces será una señal fiable, y solo entonces será una herramienta que el perro puede utilizar para sentirse mejor.
Si utilizo como comportamiento de consentimiento una conducta que el perro exhibe por sí mismo, como estrategia de afrontamiento cuando está sometido a estrés, no porque sea aprendida, sino porque es expresión de una motivación intrínseca del sujeto, entonces a ese perro le resultará difícil desprenderse de ella. En este caso, sería fácil dejarse llevar, sin darse cuenta, hacia una situación en la que el perro básicamente está evitando la situación estresante (manipulación) y se centra en algo para evadirse.
Con el focus en la comida el problema es aún mayor, porque la mirada se queda fija en la comida.
El perro, sobre todo si está muy motivado por la comida o muy estresado, podría evitar la situación fijándose en la comida y, por lo tanto, puede que no sea del todo consciente de lo que le ocurre, al menos hasta que la situación se vuelva realmente insostenible.
Apartar la mirada es una conducta que está muy relacionada con las estrategias de evitación. Para mí, la mirada debe permanecer “libre” porque nos proporciona información muy útil sobre el estado emocional y la motivación del perro. La mirada se utiliza en la comunicación social y en ese contexto debería permanecer. Por ejemplo, si un perro empezase a inquietarse, probablemente sentiría la necesidad de controlarme más, por lo que empezaría a seguirme más con la mirada, y yo me daría cuenta inmediatamente de que está incómodo: eso siempre que no tuviera la mirada fijada en el recipiente a través del focus. La mirada se puede utilizar para parar, para amenazar, para buscar contacto, … fijarla en un punto va a interferir en la comunicación. No tiene sentido interferir en la comunicación espontánea, especialmente en una experiencia que, básicamente, es una experiencia de relación, como lo son las sesiones de aprendizaje.
Quedarse con la mirada fija en la comida podría ser una estrategia de evitación o, de todas formas, ser algo que al perro le cueste dejar de hacer cuando aumenta el estrés, igual que a Baku con el tubo.
Desde mi punto de vista, el perro debe estar siempre plenamente consciente de lo que le está ocurriendo; debe exhibir el comportamiento de consentimiento porque le da seguridad, porque le proporciona control sobre la situación. Así pues, el perro exhibirá ese comportamiento porque puede ser una herramienta para gestionar la situación, y solo debe hacerlo mientras pueda, es decir, hasta que el estrés no suba demasiado.
El comportamiento de consentimiento es, y así debe seguir siendo, un indicador muy eficaz del nivel de estrés, porque si el estrés aumenta, el perro ya no será capaz de exhibirlo (o, por lo menos, eso es cierto de la forma en que yo lo enseño y para las señales de consentimiento que utilizo en mi trabajo).
En las sesiones de entrenamiento, si veo que un perro empieza a “fijarse” en la comida o en la pelota, para mí eso es un indicador de cansancio o de estrés: ya no podemos avanzar; más bien tendríamos que reflexionar sobre el camino que estamos siguiendo y quizás, ajustar el rumbo.
Por eso abandoné el tubo y por eso no enseño a utilizar el focus en la comida (y por eso detesto ver manipular a los perros mientras se les distrae con comida).
